La tendencia que marca a esta sociedad es sin duda la de globalización, y a intentar adoptar modelos de vida que son impuestos por la sociedad, y dados a conocer por los medios de comunicación vigentes.
En esta sociedad no importan los medios que sean utilizados para la obtención de un fin, que en este caso sería un beneficio, además, todo puede adquirir un valor de cambio, el cual depende de su “valor” en el mercado, por lo tanto podríamos decir que hoy se pierde el objetivo y el sentido de la vida, nos hacemos esclavos de la sociedad al intentar ser lo que ella propone.
Una de las buenas cosas rescatables, en cierto sentido es el libre acceso a la comunicación y a la información, es beneficioso ya que nos mantenemos informados de lo que pasa en cualquier parte del mundo y al instante, (siempre y cuando se tenga acceso monetariamente), pero sin embargo, el exceso de información nos lleva a no crecer como personas y por tanto se pierde de cierta forma el análisis debido a que todo esta en la internet, cualquier tarea que se le da a un alumno, este fácilmente, y sin mayor esfuerzo la encuentra gracias a algún buscador inteligente.
Estamos en una sociedad individualista, en donde sólo importa el “YO”, y el “NOSOTROS” pasa de lleno a segundo plano, lo que provoca un aislamiento y por tanto un constante enfrentamiento competitivo por la loca carrera de saber quien es el mejor en cualquier ámbito de la vida.
La sociedad sitúa y ubica a cada persona en su lugar, es decir, quien tenga mayores competencias, habilidades, capacidades, y por sobre todo esfuerzo, obtendrá sin duda un status privilegiado en la sociedad actual.
El consumo es un indicador de status: debido a que gente de una determinada clase social compra un objeto que es característico de la alta sociedad con el fin de sentirse parte de esta, es decir, se aparenta lo que no se es, por lo tanto en el mundo actual se pierde la autenticidad, el querer seguir modelos de vida que son propuestos por la sociedad como los mejores, y dados a conocer al público a través de los medios de comunicación, nos hace perder en parte la esencia humana propia.
En base a los patrones que rigen la realización de cualquier actividad humana (economía, rapidez y seguridad), sin duda que prima solamente la consecución de algún objetivo. Eficiencia para lograr el éxito, sin malgastar el tiempo, y pensar es perder el tiempo, por lo tanto pensar y reflexionar no son eficientes. Entonces se puede fácilmente concluir que la gente de los altos mandos necesita “técnicos” a su servicio (sin desmerecer su labor por supuesto), que cuesten baratos, que produzcan mucho, y que por sobre todo no piensen y sean completamente subordinados y manipulables a su antojo, como dije anteriormente nos hace ser sus esclavos.
Además prima la “rentabilidad” por sobre la “productividad”, es decir, no importa producir un servicio o producto de mala calidad, lo importante es que salga económica la inversión de llevarlo a cabo y que se produzca en grandes cantidades el producto o servicio. En esta sociedad “el fin justifica los medios”, es decir cualquier cosa es aceptable para conseguir un beneficio. Importa la cantidad, más no la calidad.
Estoy de acuerdo con el autor cuando señala que es necesario cuestionar esta tendencia, “la de pensar que la calidad humana reside en la eficacia y economía con la que se consiguen los resultados”; debemos apreciar el valor ético de los procesos, es decir, que el fin no justifique los medios. Y si queremos conseguir algo no debemos pasar literalmente por encima de terceros para lograr nuestro objetivo.
En esta sociedad hay un claro desencanto de la misma, lo que se ve proyectado en las insatisfacciones del presente, por lo tanto se pierde la identidad propia.
Además hay un predominio sorprendente de la apariencia, en la que se intenta “aparentar” el modelo social que no somos, pero que sin embargo aspiramos a ser parte de aquel modelo, sin embargo creo que es posible copiar modelos, pero no estos sociales, sino, los educativos, culturales, morales y actitudinales, me parece que sería una buena opción adoptar lo mejor de la gente, y hacerlo un comportamiento más de nuestra vida cotidina.
Esta sociedad no produce para satisfacer las necesidades de los individuos, sino más bien lo hace con el único fin único de generar beneficios propios, aquí se destruyen las tradiciones rápidamente sin dar tiempo a que se generen otras nuevas, esto es debido al constante cambio en el que “todo fluye, nada permanece” (Heráclito), y que estamos en un mundo que se mueve y por ende nada queda estático, lo cual provoca cierta incertidumbre. Esta tendencia genera mucho desinterés, ya que no satisfacemos todas nuestras necesidades por completo y no podemos adoptar una cultura “x”, porque esta rápidamente queda obsoleta.
Una sociedad marcada por la ansiedad de la gente, hacer siempre todo a la ligera, lo que provoca sin duda malos resultados.
Aquí todos quieren ser jóvenes, debido a que la mayor parte de la publicidad social se dirige a este tipo de público, por lo tanto el deseo de querer ser joven es inevitable para muchos. Los jóvenes por su parte al saber que su cuerpo es casi su carta de presentación a la sociedad se esmeran en mantenerlo estéticamente acorde, lo que provoca en ellos frecuentes enfermedades, tales como la bulimia, la anorexia, etc., lo que conlleva a muchos de ellos hasta la muerte. Es decir, la insatisfacción del ser, busca el cuerpo ideal que es mostrado a través de los medios de comunicación.
Hoy en día la satisfacción por lo tanto esta centrada en aquellos objetos que poseen un valor de cambio en el mercado, los cuales son pasajeros superficiales.
Por querer tener nos hemos olvidado completamente de nuestro ser, nos estamos despojando de lo más importante, nuestra propia persona esta siendo reemplazada por objetos materiales sin valor alguno, estamos perdiendo nuestra identidad al intentar adoptar modelos propuestos por la sociedad, los cuales crean sujetos conformistas, además de un pensamiento débil y precario.
Sin embargo lo más destacable de esta sociedad actual es la incorporación de la mujer a la misma, y la preocupación de ciertos grupos, aunque minoritarios, por el medio ambiente.
La conciencia que se esta creando por el cuidado del entorno ecológico es muy importante, debido a que debemos tomar en consideración lo que esta pasando en estos momentos (calentamiento global).
En esta sociedad la razón esta pasando a un segundo plano, por ende debemos buscar la coherencia personal además de la social, utilizar nuestro razocinio como medio para surgir pienso que sería lo correcto.
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