viernes 21 de septiembre de 2007

"Una nueva propuesta evaluativa"

Es cierto que hoy por hoy la evaluación por muchos profesores es utilizada como un medio de represión, y que por tanto para nosotros, los alumnos, es una etapa de un proceso muchas veces muy difícil de superar.
Estoy de acuerdo en muchos puntos planteados por el autor del texto, sobre todo cuando se propone una nueva forma de evaluar. Pienso y me pregunto cuán distinto hubiese sido mi enseñanza y tal vez la de otros si esta forma evaluativa se hubiera empleado mucho antes. Seguramente no veríamos la evaluación como en fin para llegar a una nota, sino como un medio para lograr conocimiento y superación. Creo que así se debe entender la evaluación, “como un instrumento que le permita mostrar al estudiante el nivel de logro de sus aprendizajes significativos.”
De alguna u otra forma debemos lograr que el aprendizaje sea significativo para el estudiante y, ¿cómo logramos esto?; haciendo que el alumno relacione los aprendizajes con conocimientos o experiencias reales y concretas. Al incluir en el aprendizaje situaciones reales y significativas para el alumno sin duda que este aprenderá con mayor eficiencia y eficacia.
Además los métodos evaluativos no van con la cultura tecnológica del alumno. Por lo tanto el profesor debe estar, a mi parecer, actualizado en marcos tecnológicos y por supuesto educativos
Me gusta la forma en que conciben la evaluación Collins, Brown y Neuman (1995), creo que si todos los profesores usarán este método “el que también le permite al alumno evaluarse y sentirse parte de su proceso de aprendizaje” estoy completamente seguro de que este último sería mucho más significativo para el alumno.
Pensemos que el profesor ya no es una guía de conocimiento como en el modelo academicista, hoy debe ser un mediador en la construcción del aprendizaje y ayudar al anclaje del mismo entre conocimientos previos y aprendizajes nuevos.
Como futuros profesores no debemos centrar la evaluación solamente en conocimientos, sino también evaluar el proceso de aprendizaje y por sobre todo poner énfasis en actitudes y valores, debido a que son estos últimos las que ayudan a formar personas.
Hoy la “evaluación” por muchos estudiantes es concebida como un proceso distinto al del “aprendizaje”, obviamente la misión de nosotros como profesores es cambiar este paradigma y enseñarles a nuestros alumnos que estos dos procesos van de la mano, ya que el primero nos permite mejorar el segundo.
Si nos ponemos a pensar en los instrumentos que eran utilizados para evaluarnos, se nos vienen inmediatamente a la cabeza las pruebas, los test, las pautas de observación rígida, etc., yo me pregunto ahora, ¿Acaso en ese entonces no habían otros instrumentos evaluativos?... Quizás sí, pero en ese momento, como uno es estudiante se deja subordinar, aceptando todo lo que dice el docente, lo cual pensándolo ahora es una equivocación el creer que todo el conocimiento está en el profesor.
En mi educación completa, estoy seguro de que nunca un profesor se preocupó de alguna deficiencia de aprendizaje en mí, es más, cada error era castigado o sancionado, lo cual, a mi modo de ver, no ayuda en nada al proceso de enseñanza-aprendizaje.
Si este método de evaluación ya no queda en propuesta y por ende se hace realidad, tengo la certeza de que los alumnos no verán de mala forma la educación como ahora, verán en ella una instancia para ver en qué están fallando para poder mejorarlo.

1 comentarios:

Profesora dijo...

José:
Se hace necesario hacer el análisis de la lógica del texto, recuerda que esto se incluye en la rúbrica de evaluación, esto te ayudará a desarrollar el tema con mayor profundidad y a tener en consideración las ideas principales y secundarias que propone el autor. En la frase “creo que si todos los profesores usarán este método…” la palabra es usaran. Te dejo un ejemplo del análisis de la lógica del texto.

El autor plantea que el concepto de evaluación se ha ido modificando a través del tiempo y en correlación con las investigaciones que realizaron diversos autores en el ámbito educacional; apuntando en un principio a un enfoque centrado en el comportamiento de los alumnos en función del grupo, posteriormente se le dio mayor relevancia al logro individual bajo ciertos objetivos previamente formulados y por último la evaluación toma un enfoque referido a la construcción de conocimientos.

Lo que se pretende de la evaluación hoy en día es que se centre en el proceso de aprendizaje de los alumnos y para esto se exige una evaluación individualizada y multidimensional, sin embargo esto se opone a la dinámica vigente que prioriza una enseñanza grupal y estandarizada, cuyos resultados de aprendizaje se miden cuantitativamente como una herramienta válidamente científica para calificar el trabajo escolar, dentro de ésta encontramos la teoría clásica basada en la habilidad y comportamiento del grupo frente a un ítem en particular y encontramos la teoría de respuesta al ítem que representa la probabilidad de ser respondidas correctamente por los alumnos.

Pedro Ahumada Acevedo critica las teorías que sustentan este tipo de pruebas con el propósito de generar dudas técnicas en los lectores acerca de la veracidad de los aprendizajes que se ven reflejados en los resultados de dichas pruebas. Este propone un sistema alternativo de evaluación centrado en los procesos, donde la responsabilidad del aprendizaje recae en el alumno, este tipo de evaluación la denomina Evaluación Auténtica, destinada a mejorar la calidad y el nivel de los aprendizajes.

Se pretende tomar conciencia de la creación de estrategias evaluativas y de la práctica de éstas por parte del docente de acuerdo a su propia concepción del enseñar y aprender. A partir de esto, propone los siguientes principios: continuidad y permanencia, carácter retroalimentador, función diagnóstica y formativa, autoevaluación y coevaluación y nuevos procedimientos de evaluación no ortodoxos que renueven el proceso de evaluación. Sin embargo, las innovaciones de las prácticas evaluativas no han sido implementadas en su totalidad en este sistema, a pesar de que estas son conocidas, a nivel de conciencia y actitud existe una mínima aceptación por parte de los docentes, lo que implica que la evaluación sigue siendo centrada en las pruebas.

Tu calificación es un 78

Adiós, la profesora.